Qué es el riesgo cardiovascular

29/09/2021

El corazón es una de las máquinas más perfectas y complejas que existen pero también uno de los órganos que se debe cuidar con más atención. Hacerlo resulta primordial para evitar la aparición de enfermedades cardiovasculares, la principal causa de muerte en el mundo según la Organización Mundial de la Salud (OMS). 

Las enfermedades cardiovasculares son aquellas que se relacionan y afectan tanto al sistema circulatorio como al corazón. El infarto de miocardio, la hipertensión arterial o el accidente cerebrovascular son solo algunas de ellas.

Mantener una vida saludable, controlar los niveles de triglicéridos y el colesterol, así como la detección precoz son claves en la prevención de estas enfermedades. Con motivo de la celebración del Día Mundial del Corazón, es vital recordar cómo podemos protegerlo.

Factores de riesgo cardiovascular

El tabaquismo, el sobrepeso, el sedentarismo, el estrés o el colesterol y triglicéridos elevados son considerados factores de riesgo modificables asociados a enfermedades cardiovasculares.

Además, existen otros que no pueden ser modificados, como la hipertensión arterial, la diabetes, la predisposición genética, la edad o el sexo.

Cómo prevenir el riesgo cardiovascular

Lo cierto es que afortunadamente existen muchas acciones que podemos poner en marcha para cuidar el corazón y prevenir el riesgo de sufrir estas enfermedades:

  • Controlar la presión arterial de forma habitual. La hipertensión o presión arterial alta es un factor de riesgo para el corazón. Se recomienda por tanto revisarla una vez al año e incrementar la frecuencia de los controles si se tiene la presión alta.
  • Mantener hábitos de vida saludables. Hacer ejercicio de manera habitual, dormir bien y evitar el tabaco y el alcohol contribuyen a un corazón sano
  • Controlar el estrés. El estrés, entre otros efectos, aumenta la presión arterial incrementando notablemente las posibilidades de padecer un ataque al corazón. Llevar a la práctica técnicas de meditación o realizar deporte son una buena manera de mantenerlo a raya.
  • Mantener un peso adecuado. El sobrepeso y la obesidad aumentan notablemente el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. Una alimentación equilibrada y variada, que evite la ingesta de grasas saturadas, azúcares añadidos o alimentos ricos en sodio, es la clave para un corazón más sano.
  • Controlar el colesterol y los triglicéridos. Los niveles altos de colesterol o de triglicéridos pueden obstruir las arterias y aumentar el riesgo de padecer alguna enfermedad coronaria.

Cómo frenar el aumento del colesterol

Aunque el cuerpo necesita una cantidad adecuada de colesterol, los niveles altos de colesterol LDL (conocido como el “colesterol malo”) favorecen el desarrollo de enfermedades coronarias, ictus y enfermedad arterial periférica debido a su alto poder para formar la placa de ateroma. Por tanto, para minimizar el riesgo cardiovascular es necesario evitar los principales factores que contribuyen a su incremento:

  • Una alimentación poco saludable, que incluya un exceso de grasas animales y trans.
  • Un consumo excesivo de bebidas alcohólicas.
  • El sobrepeso. La ganancia excesiva de peso tiende a aumentar el colesterol LDL y los triglicéridos y a bajar el colesterol HDL (el “colesterol bueno”).

Cuidar el corazón

Además de todas las recomendaciones anteriores para conseguir un corazón sano, existen productos especialmente formulados para ello. Es el caso de Oxicol, un complemento alimenticio que destaca por:

Este complemento alimenticio está dirigido a todas las personas que tengan niveles elevados de colesterol total (>200 mg/dl) y que deseen mantener su colesterol a raya o deseen cuidar su salud cardiovascular. Combinar su ingesta con unas pautas de vida saludables son la clave para cuidar del corazón de la mejor manera.